De Pazos es un referente en la comunidad mercedaria y con 86 años también celebra sus 73 de óptico, ya que se inició a los 14 años en la firma Pablo Ferrando en Montevideo.
Afirmó que “cuando comencé en esta profesión debíamos ser unos grandes artesanos para trabajar en la óptica; hoy en día con la tecnología, la maquinaria todo ha cambiado, es mucho más sencillo”.
En el inicio “Optica Portuguesa” estaba en un local ubicado debajo del hotel Brisas del Hum y de Pazos adquirió la firma para un amigo de Montevideo.
“Fue a último momento que este se arrepintió y me tuve que poner al frente de la óptica porque la misma estaba en funcionamiento. Recuerdo que Racioppi me dio una mano muy importante para continuar allí y yo trabajaba en ese entonces una semana en Mercedes y otra en Montevideo, pues ya tenía la “Optica Azul” en la Galería Central. Así estuvimos un año y luego le propuse a mi señora Cecilia Corradi venirnos a radicar definitivamente a Mercedes, lo que aceptó”.
Sobre el nombre recordó que “antes de adquirirla la misma estaba en manos de unos portugueses que tenían fecha de cierre para el 1º de setiembre dado que no contaban con título de óptico y debían clausurarla.
Esta gente se fue para Porto Alegre, yo los conocía dado que les vendía material para la óptica y fue así que Optica Portuguesa ha seguido vigente hasta el día de hoy.
En todos estos años tuvimos momentos buenos, otros malos, pero siempre nos permitió seguir adelante. Durante 49 años estuvo trabajando junto a mí Julio García, quien se jubiló hace dos meses.
Yo ya me retiré hace algunos años y la óptica pasó a manos de mi familia estando al frente mi hija Marisa y continúa la tradición mi nieto Federico junto a Santiago, quien además tiene a su cargo la parte de joyería.
Hace unos 30 años y debido a reformas que se iban a instrumentar en el hotel, teníamos que trasladar la firma, por lo que adquirí toda la esquina de Rodó y Artigas, se hicieron las reparaciones pertinentes, pasando entonces la óptica a este lugar.
La tecnología nos ha obligado a aggiornanos y recientemente se adquirió un equipo de última generación cuyo costo fue cercano a los 20 mil dólares. El mismo permite, mediante un sistema computarizado, preparar los lentes recetados en corto lapso de tiempo.
Hasta los armazones hoy cambian por temporada, hay tendencia de colores, de modelos y en eso también hay que estar actualizado.
En los primeros años yo tenía una fábrica de los mismos, eran todos en su mayoría negros o marrones, pero en un momento estuvo la moda courrège, por lo que debíamos teñirlos para responder a los pedidos de los clientes.
Con motivo de estos 50 años hoy tendremos una celebración muy especial entre familia y a la hora 18 en la esquina de Rodó y Artigas habrá un momento musical con la actuación de Mario Fernández y su grupo, por lo que invitamos a todos quienes deseen acercarse a que lo hagan”.