El presupuesto de las Fuerzas Armadas se divide en gastos de funcionamiento, inversiones y personal. En razón de lo abultado del gasto en personal, se reduce el dinero para inversiones y materiales, por lo que el tema de los equipamientos ha vuelto al tapete, tras los dos accidentes fatales de los últimos días. Un informe suministrado por la Senadora Constanza Moreira sostiene que en agua y electricidad las Fuerzas Armadas gastan lo mismo que la suma de todos los hospitales públicos del país.
Un acuerdo de presupuestos anteriores se basaba en que no se llenaran las vacantes que se iban produciendo, pero no se redujo ninguna ni en el 2015 ni en lo que va del 2016.
Uruguay tiene 64 efectivos cada 10.000 habitantes mientras Brasil y Argentina tienen menos de 20 y Colombia 38. Antes de la dictadura el número de efectivos no pasaba de los 13.000, pero a la salida del período dictatorial había 42.000 efectivos, que se han venido reduciendo pero igualmente es muy alto. La Caja Militar es el otro problema. Las Fuerzas Armadas gastan 650 millones de dólares (más de 400 millones que todo el Estado).
El BPS tiene un déficit de 350 millones de dólares para asistir a 600.000 jubilados, pero la Caja Militar tiene un déficit igual para atender a 55.000 jubilados.