A un año de que el Parlamento debía aprobar los proyectos de ley relacionados con la presentación que deben cumplir las cajillas de cigarrillos, el Presidente de la República firmó un decreto dándole a las tabacaleras un plazo de seis meses para incluir las modificaciones.
El etiquetado de los cigarrillos debe tener una característica igual para todos, con un diseño único y color marrón.
Se eliminan todas las referencias a marcas, tanto en el interior como en el exterior de los productos y se reglamentan los textos, el tamaño de las letras y la ubicación de las mismas en cada cajilla. Las advertencias ocuparán el 80% del espacio de la cajilla.
El Parlamento había estado un año hablando del tema, hasta que finalmente entró en un estancamiento total que impacientó al Presidente.
El Ministro de Salud Pública Jorge Basso, dijo que Gran Bretaña, Irlanda, Australia y Francia, se destacan entre los países que ya implementan esta medida con resultados positivos y que en América, Uruguay será el primero en hacerlo.