Alumnos de Bachillerato del liceo Nº 1 orientados por las profesoras Daniella Lauber y Yannine Batochi, participaron ayer de una experiencia muy particular recibiendo al dramaturgo y director de teatro uruguayo Dino Armas.
En el marco de los estudios se abordó uno de sus libros titulados “En la curva de la felicidad”, proponiéndosele a Armas llegar hasta el liceo para mantener un encuentro con los estudiantes.
Lauber destacó el apoyo de la directora, profesora Gloria García quien siempre ha estado junto a los docentes en cada una de las iniciativas culturales que se han planteado. Fue así que se coordinó la visita y los estudiantes prepararon una serie de preguntas tras conocer detalles de la vida y obra de Armas.
Previo a reunirse con los adolescentes, indicó a Crónicas que “disfruto mucho de los espacios que se generan con los estudiantes, he visitado en varias oportunidades los liceos del interior, como así también los de Montevideo y siempre recojo experiencias diversas. En cada oportunidad les propongo que se dialogue y es increíble con la frescura que ellos preguntan y el interés que ponen de manifiesto.
Yo soy un autodidacta, el Cerro donde viví fue el que realmente me formó y me ha permitido escribir más de 60 obras. Actualmente estoy dirigiendo la obra “Pasionarias”, hay una obra en Buenos Aires en ensayo, en Italia y en Santa Cruz de la Sierra. Para setiembre estoy invitado a concurrir a una universidad en Estados Unidos, ya que se publica un libro con mis obras en inglés que reúne todo lo que yo he escrito sobre migración y dictadura. Toda mi vida la he dedicado a la Literatura, el teatro y mis inicios fueron en la niñez. Era asmático y no podía estar como otros niños jugando al fútbol, los miraba a través del vidrio y me acerqué al grupo de teatro que había en Rampla, estuve de apuntador, hacía los papeles más chicos, fui descubriendo el teatro y finalmente encontré mi lugar.
El Cerro en aquellos años era un barrio muy fermental donde vivían muchos inmigrantes, los liceos eran excelentes, las bibliotecas eran enormes, leía todo lo que llegaba a mis manos y eso me permitió ir formándome.
Miro la época actual y siempre me pregunto qué más podría haber hecho de haber contado en otros años con la tecnología de hoy. Afortunadamente en Montevideo el joven asiste al teatro, pero lee poco. Hay que buscar fenómenos como Harry Potter, temas que les lleguen para lograr que se interesen en la Literatura.
Lamentablemente el teatro es algo que nunca interesó en las librerías y existe una opinión de que la gente no compra libros sobre teatro y poesía, por lo que dependemos de los profesores en los liceos para que el joven se acerque”.