La Asociación de Pastores Evangélicos de Mercedes realizó anoche un reconocimiento al pastor Marco Lipiejko y su señora Adelia por los 56 años de Ministerio y todo lo que estos han brindado a la comunidad.
Lipiejko se mostró sorprendido indicando que nunca se había realizado una ceremonia de este tipo en Mercedes y al reflexionar sobre este reconocimiento, señaló que “así como entienden los goles de Cavani también están entendiendo que el Evangelio es para todos, es necesario, porque de lo contrario va a ser muy duro para aquellos que rechacen a Cristo. Hay que aceptar a Jesús y humildemente vemos que el Evangelio va caminando por todas partes”.
Sobre su llegada a Mercedes recordó al evangelista Mairena que vino en los primeros años. La campaña principal se cumplió en las cercanías del liceo Nº 1 y desde allí la congregación que se formó comenzó a trabajar en Colón y Detomasi.
Su señora Adelia también expresó su emoción y agradecimiento por el reconocimiento ofrecido ayer, indicando que “es muy bueno que los pastores de aquí se hayan acordado de tributarle a mi esposo un homenaje en vida. Son 56 años dedicados a la gente y hoy estamos sumamente felices”.
Consultado Lipiejko sobre si a través de los años ha cambiado la forma de predicar el Evangelio, respondió que no, lo que sí ha cambiado es la gente. Agregó que “algunos lo llevan bien, con sacrificios, mientras que otros toman otros rumbos donde no habrá salvación y por eso hay que tener mucho cuidado”.
Adelia agregó sobre este tema que “vemos con mucha tristeza que en algunos casos el Evangelio se ha tomado como un negocio y eso no puede ser. Marco predicó siempre la palabra, sanó a los enfermos, liberó los poseídos, pero últimamente vemos que hay personas que no predican el Evangelio y eso hace daño a la obra del Señor”.
Recordó que durante todos estos años ha formado muchos pastores, pero es algo que hizo con gran cariño.
En el acto en el que estuvieron presentes pastores de diferentes iglesias, hubo palabras referidas a la obra llevada adelante por Lipiejko y su señora, recibiendo ambos diferentes obsequios.