"No les voy a fallar", prometió Andrés Manuel López Obrador tras arrasar en las presidenciales en México, que llevan a la izquierda al poder de la segunda economía latinoamericana por primera vez en su historia reciente.
"Soy muy consciente de mi responsabilidad histórica", dijo exultante López Obrador, de 64 años, acompañado de su esposa e hijos, ante decenas de miles de simpatizantes que lo ovacionaron en el emblemático zócalo plaza central de la capital.
"Quiero pasar a la historia como un buen presidente de México", dijo mientras la multitud coreaba "¡sí se pudo, sí se pudo!".
En su tercer intento consecutivo de alcanzar la silla presidencial, AMLO, como se lo conoce entre los mexicanos, se presentó como el candidato antisistema y obtuvo más de 53% de los votos, según estimaciones oficiales en base a una muestra cuya tendencia es irreversible.
Más de treinta puntos por delante de su rival Ricardo Anaya, impulsado por una coalición de derecha e izquierda (PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano). José Antonio Meade, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), aparece muy por detrás en un tercer lugar.