El acuerdo que se alcanzó entre el Director del INR y el representante de los reclusos que se amotinaron ayer abrió las puertas a una situación de inseguridad ya que se teme que ante la debilidad esgrimida, se intenten nuevos episodios con otras derivaciones. Tras varias horas los reclusos lograron ser trasladados al interior y otros beneficios.
"Saben que soy una persona de palabra y voy a negociar directamente con ustedes", les dijo el Director del INR Gonzalo Larrosa a los delincuentes, en el momento de mayor gravedad.
Secuestrados estaban tres policías entre ellos una mujer, que finalmente fueron liberados. Los reclusos pertenecientes al Módulo 12 del Comcar, el lugar de máxima seguridad, se apoderaron de las armas largas de los policías y amenazaron también al hijo de un ex Director de Cutcsa que está preso y por el cual pidieron un rescate de $ 150.000. Los resultados del diálogo se mantienen aún en secreto pero el ex Comisionado Parlamentario Alvaro Garcé, dijo que "acceder a lo que no se puede, no sólo demuestra debilidad sino que abre las puertas a que otros imiten las medidas cuando pretendan beneficios". Los diálogos mantenidos desde la cárcel con los negociadores, son demostrativos de un estado de situación que ha llegado a límites intolerables. Larrosa habría accedido a derivar a varios reclusos a cárceles del interior, y no se supo si también accedió al rescate de 150.000 pesos.
Lo otro fueron reclamos habituales (extensión de los horarios de visita, mejoramiento de la comida, acceder a llamadas telefónicas).
El grado de violencia esgrimido por los reclusos, quedó demostrado cuando uno de ellos expresó en la grabación que salió a luz, que "queremos poca plata, $ 150.000 nada más. Si el hombre no paga, le mandamos un dedo del hijo por arriba del techo y después vemos qué hacemos".
Ninguna de las autoridades formuló declaraciones sobre los hechos, que son de por sí gravísimos y que agitarán el arco político en las próximas horas.