Dos iniciativas vinculadas al combustible se manejaron desde ayer. Ambas tienen coherencia pero dependerá de muchos factores especialmente para el caso de que la patente de rodado se cobre a través del combustible de acuerdo al razonamiento de que "quien pisa más, pague más".
El argumento es válido y puede tener resultados favorables a una situación adversa, que se da cuando (entusiasmados por la nafta barata) residentes de la frontera viajan a la Argentina y terminan gastándose la diferencia en otros artículos con los cuales perjudican al comercio en general.
Los Intendentes de Río Negro, Salto y Paysandú argumentaron que en estos momentos la diferencia entre Uruguay y Argentina es de un 20%. La OPP lo vio viable y a estar por lo expresado por el titular del organismo, es muy factible que tras la consulta con el Ministerio de Economía, la medida se ponga en marcha.
De este modo volverá a aplicarse el régimen de mayo de 2016 que se devolvía en la liquidación de los pagos con tarjeta, aunque en el surtidor se pagaba el mismo valor para todo el país.
Sobre la otra idea, vinculada a que el pago de la patente se traslade al combustible, el Intendente de Río Negro dijo no estar ni a favor ni en contra: "simplemente no disponemos todavía de la información como para opinar".
Se trata de trasladar al precio del combustible los 500 millones de dólares que se recaudan por patente de rodados en todo el año, de modo que pague más quien más combustible consume.
De este modo se aplica un razonamiento lógico: quien más gasta combustible, es porque recorre más trayecto y por ende "pisa" más y contribuye al deterioro de los pavimentos.
Sin embargo el Intendente de Rivera puso el grito en el cielo argumentando que quienes promueven este proyecto no saben la realidad del interior profundo.
Es que en la frontera con Brasil, todo se consume del lado brasilero, incluso los combustibles. Por lo tanto esas Intendencias como la de Artigas, serían seriamente perjudicadas.
La otra posibilidad que se maneja es la de instalar en cada automóvil un chip o código QR pero ello resultaría muy difícil de instrumentar ya que se trata de una tecnología moderna que implica una enorme inversión, aunque en el largo plazo podría resultar.