Si la reforma prospera, tal como se aprobó en la Comisión de Constitución del Senado, pasará a ser obligatorio que los Fiscales le pidan al Juez la prisión preventiva en caso de personas que cometan delitos gravísimos en reiteración. De cualquiera manera los Jueces podrán negarse, según la redacción dada al proyecto que pasó al Plenario de la Cámara Alta.
Los cambios al Código del Proceso Penal, que sigue siendo polémico, contradictrio y complejo de entender, le introducirán nuevas variantes al texto original, para el caso de delincuentes que reiteren la comisión de delitos considerados "gravísimos".
La prisión preventiva era preceptiva según la redacción original del proyecto enviado por el Ministerio del Interior, por lo que se acotó la decisión a la hora de pedir la prisión y será el Juez el que defina si la otorga o no.
A su vez también hay modificaciones para el caso de Fiscales y delincuentes lleguen a un acuerdo para reducir la pena y resuelvan el tema en poco tiempo sin llegar a juicio. Las víctimas también podrán participar de esos acuerdos; los Fiscales no podrán acordar con los victimarios una pena menor a la prevista en el Código Penal.
De cualquier manera se siguen lanzando críticas, como por ejemplo las que impiden a los policías revisar a personas sospechosas de que estén por cometer un delito. Para ello, tienen que haberlo cometido o haber intentado cometerlo, lo que parece ilógico, a juicio de legisladores de la oposición.