Fue con el fin de protestar públicamente y rechazar la decisión de gobierno de no aumentar la partida para la enseñanza como vienen reclamando desde hace bastante tiempo.
Al llegar a Plaza Independencia la profesora Jenny Barreiro integrante de Afessor fue la responsable de leer la proclama donde expresan su descontento con lo propuesto por el Poder Ejecutivo.
Reclamaron por las carencias edilicias, por los grupos superpoblados, por la precariedad en la que se encuentran las aulas, entre otras cosas.
El documento compartido decía textualmente: “Estamos nuevamente en la calle ante la necesidad de reclamar y exigir los recursos necesarios para la educación pública. Y estamos nuevamente en la calle por más recursos para nuestra educación, porque quién mejor que nosotros conoce y entiende las carencias ante las que nos enfrentamos en nuestro día a día: grupos superpoblados, liceos que se caen a pedazos, vayan a ver nuestro Liceo 2, liceos que funcionan en situaciones de total precariedad, vayan a ver los liceos de Dolores, funcionando en cajas de metal que se llueven, que tiene problemas eléctricos, cuyos pisos se están hundiendo debido al uso que se les está dando y para el cual no fueron construidas, incluso arriesgando la salud de nuestros alumnos y funcionarios, como ocurriera días pasados, donde el viento arrancó de cuajo una de las puertas de los baños, no lastimando a alguien de pura casualidad, liceos sin equipos multidisciplinarios, liceos sin administrativos ni adscriptos, ni preparadores suficientes.
Por estas razones es que hoy queremos saludar a todos los compañeros docentes, maestros y profesores, y a todos los trabajadores de la educación aquí presentes y a todos aquellos que el día de hoy, a lo largo y ancho del país, están movilizándose llevando adelante nuestros reclamos , dando la cara ante la población para hacer saber por qué es tan necesario el reclamo del 6% del PBI más 1% para investigación y desarrollo. Ese 6% del PBI que el propio partido de gobierno reconoció como una justa aspiración de la educación toda del país y frente al cual hicieron campaña electoral diciendo que, si se los votaba nuevamente, sería una prioridad del gobierno.
Saludos entonces, a todos los compañeros que estamos luchando para desenmascarar a un gobierno que nos miente, que una y otra vez nos miente con falsas promesas.
Después de esperar durante meses por la Rendición de Cuentas, y después que el Ejecutivo jugara a las escondidas con nosotros, que mañana, que pasado, que cuando venga el Presidente, he aquí que el gobierno nos dice ahora que no se puede llegar al prometido 6% ¿Y por qué? Nos preguntamos nosotros. ¿Acaso Bolivia no dedica entre el 10 y el 12% de su PBI a la Educación? ¿Acaso Cuba, víctima de una brutal guerra económica desde décadas, no dedica entre el 10 y el 12% de su PBI a la educación? ¿Y Argentina? ¿Y Brasil? Que pese a las terribles crisis que están padeciendo esos pueblos hermanos dedican mucho más que nosotros a la educación. Acaso este gobierno que no tiene dinero para la educación, ¿no tuvo 800 millones de dólares para tapar las macanas de los amigos de ANCAP? Acaso este gobierno que no tiene dinero para la educación ¿no tiene 100 millones de dólares para hacerle el trencito a UPM? Endeudando, de paso, aún más a las generaciones futuras. No, compañeros, no nos engañemos, es mentira que no hay dinero para la educación, para la salud, para la seguridad… Son mentiras, todas mentiras , lo único que no hay es voluntad política de llevar adelante la defensa de los intereses de los uruguayos todos.
Por eso, señores del gobierno, los trabajadores aquí reunidos, los que están a lo largo y ancho del país, les decimos, con total claridad, los compromisos, señores, están para cumplirse.
¿Cómo puede ser que sí haya plata para las grandes trasnacionales que vienen a saquear el país? ¿Cómo puede ser que sí haya plata para pagar los mamarrachos de los amigotes, pero no la haya para satisfacer las necesidades de los uruguayos todos?
Por eso decimos, no más palabreríos de que la educación es la prioridad, si la educación es prioridad, a demostrarlo, a cumplir con lo prometido, a concretar la palabra endeudada, porque sino, no sólo van a estar estafando a los trabajadores de la educación y a los alumnos, van a estar estafando a todos los uruguayos.
Hemos escuchado decir muchas veces en estos días que hay que tener mesura, que hay que cuidar el equilibrio fiscal, y nosotros decimos que sí, que hay que cuidar los equilibrios, por ello pedimos gravar la riqueza, gravar el gran capital, no puede seguir siendo que el mayor aporte fiscal lo realicemos los trabajadores. Por tanto, afirmamos, ante la desidia del gobierno, que sí se puede, que sí se pueden obtener más recursos para la salud, para la educación, para la vivienda, para la seguridad. ¿Dónde quedó aquello de que el que más tiene, que más pague?
Otra de las grandes mentiras del gobierno, porque sí, es cierto, la reforma fiscal hizo que los trabajadores que más ganan más pagan, cosa que nos parece muy bien, pero nunca gravó al gran capital. ¡El gran capital nunca fue tocado por la reforma tributaria!. Y hay que escucharlos ahora exigir a viva voz, a aquellos que se quedan con el esfuerzo y el trabajo de lo que producimos entre todos, reducir el gasto social, reducir el gasto público, decir, ¡ojo! cuidemos los equilibrios fiscales.
Por eso los trabajadores de la educación organizados y unidos decimos con fuerza, defendemos la educación pública ante todos los embates que se llevan adelante para privatizarla y mercantilizarla. Seguiremos enfrentando, organizados, firmes, unidos y fortalecidos en la defensa de nuestra educación pública, luchando por la concreción de un proyecto educativo que nos libere, que nos emancipe, una educación que garantice y democratice el sistema educativo todo. No queremos más dependencia de organismos extranjeros, no más privatización de la educación.
Por eso, hoy no solamente estamos aquí para exigir más recursos para la educación, también tenemos frente a nosotros otra lucha, tal vez más profunda y difícil, la defensa de la educación pública, impedir su destrucción y saqueo. Porque defendiendo la educación pública defendemos el derecho a una vida digna de los hijos de los trabajadores”.