Anoche el profesor Efraín Cano ofreció una charla en sede del Partido Nacional, donde ilustró la vida de uno de los caudillos más importantes del país: Leandro Gómez.
En la oportunidad, el historiador expresó que “Muchas veces olvidado y desterrado del panteón de los próceres del Uruguay, Leandro Gómez marcó a fuego una época convulsa y llena de revoluciones. Su labor como comerciante e impulsor de numerosas iniciativas, su acción como militar que lo llevó a luchar a favor de Manuel Oribe, su responsabilidad en la fundación de la escuela Hiram de Salto y la posterior lucha y resistencia frente a las fuerzas revolucionarias de Venancio Flores, quien tenía el apoyo de Argentina y Brasil, le convierten en un personaje digno de recuerdo y homenaje.
Lejos de quedar encapsulado únicamente en los anales de los caudillos blancos, Leandro Gómez es, ante todo, un caudillo nacional, un personaje que decidió otorgar su vida en sacrificio en defensa de la soberanía de su país”.
La disertación se dividió en tres partes, realizando primeramente una introducción del contexto histórico nacional y regional de los años fundamentales en el accionar del caudillo. Posteriormente expuso sobre la carrera y la vida de Leandro Gómez, con especial análisis de dos hechos cruciales: la defensa de Paysandú y la fundación de la escuela Hiram.
Finalmente analizó el legado que dejó su vida y sus acciones intentando responder a la siguiente interrogante ¿Cómo se incrusta la vida del mencionado militar en la historia de la región?
Cano agregó que “Está claro que existen figuras históricas en la rica historia nacional que sobrepasan los límites ortodoxos de los partidos políticos y sus ideologías. Son personas de una notable capacidad humanística, sin cuya existencia el Uruguay no podía ser posible.
Leandro Gómez es uno de los personajes más importantes durante la presidencia de Bernardo Prudencio Berro, de los primeros presidentes en creer en la viabilidad administrativa del Uruguay, es decir, en sostener que nuestro país podía y debía ser independiente económica, política y espiritualmente.
Sin embargo, existían otros caudillos que se posicionaban en forma contraria al pensamiento del mandatario, entre ellos, destacaba la figura de Venancio Flores, quien había acompañado a Lavalleja luego de su famoso desembarco. Con ayuda de Argentina, Flores decide hacerse con el poder y emprende lo que se denominó ‘’segunda cruzada libertadora’’ en 1863. Este golpe de estado está cargado de una lógica muy nítida que involucra a Argentina, Paraguay y Brasil, como veremos en la disertación.
Observando la historia de forma objetiva y regional podemos comprender mejor el accionar de Leandro Gómez y por qué merece ser recordado como un héroe de la nación, sin dudas, un militar que sucumbió luchando por su país frente a la violación de países extranjeros.
Caras son las palabras de Eduardo Acevedo Díaz durante la ceremonia donde se depositaron los restos del militar en el cementerio Central en 1884, luego de varios años de reposo en Concepción del Uruguay, refiriéndose del siguiente modo: ‘’esta urna no encierra tan sólo los restos helados; ella simboliza los principios de la verdad y de la justicia que sobreviven a los hombres y a los tiempos…’’ En efecto, el accionar de Leandro Gómez, remite a una cuestión de principios”.