Tras ocho años de gestión se llevan gastados más de treinta millones de dólares sin que la Aduana haya llegado a nada. El Presidente de la Asociación que nuclea a los funcionarios de Aduana dice que quieren cambiar la imagen del aduanero corrupto, si bien reconocen que 23 funcionarios han sido sometidos a procedimientos disciplinarios y 11 de ellos destituidos.
Sin embargo, los cuestionamientos se dirigen hacia arriba, porque según el titular de AFA Roberto Valdivieso, "habría que ver quién tiene más elementos de corrupción".
Por ejemplo, se asegura que desde el mando máximo se organizó una penca sobre el Mundial de Rusia cuyo premio era un fin de semana para dos personas en un establecimiento que pertenece a un despachante de Aduana. Preguntan por qué se acepta esa donación y por qué después de lanzada la penca, la mención al premio fue retirada.
Por otro lado, una reciente jornada de trabajo se convocó en una chacra cuyo dueño es un rematador de mercaderías decomisadas, que habría comprado en forma directa las mercaderías o problemas en los controles de comercio exterior de bienes, que el año pasado movilizó más de 16.000 millones de dólares.
La Jefa de la Aduana de Bella Unión incumplió -agregan- con informar que su esposo es el encargado del Depósito Fiscal Unico, donde se almacenan las mercaderías en tránsito, que luego van a las tiendas libres de impuestos y a los freeshops.
Además cuestionan que el escaner móvil que costó 300.000 dólares para verificar cargas, no funciona y está parado en el puerto de Montevideo.
La reestructura costó más de 26 millones de dólares, una modernización que califican como un fracaso.
Canon se negó sistemáticamente ante consultas de la prensa, indicando que "no voy a comentar notas cuando se hacen eco de chismes infames de personas que no me merecen confianza".