Ayer comenzó en Brasil el juicio político contra la suspendida presidenta Dilma Rousseff, pero los sectores periodísticos coinciden en que los números serán determinantes para que sea apartada definitivamente y quede Michelle Temer en la titularidad del gobierno del vecino país.
El proceso culminará entre el martes y miércoles después de largas y acaloradas sesiones.
Dilma hablará este lunes cuando entregue su testimonio oral al Parlamento. Incluso se asegura que dentro de un aspecto emocional, el discurso no tenga argumentos para salvarse, sino que evidencie una despedida.
En cuanto al futuro refiere, la consolidación de Temer en la presidencia, abre un escenario diferente con recortes sociales muy bruscos, privatizaciones masivas y una vuelta a la situación de los años 90.
La mandataria es acusada de realizar gastos sin aprobación del Congreso y de haber manipulado las cuentas del gobierno.