La insólita liberación del Jefe de una de las mayores bandas de narcotraficantes de Maldonado, desnudó la impotencia de la sociedad para aplicar la ley. Una jugada jurídica le permitió a los defensores del delincuente y dos cómplices dejarlos en libertad.
La propia Suprema Corte de Justicia reconoció a través de uno de sus Ministros que pasarán meses antes de que se pueda dictar sentencia sobre el recurso de inconstitucionalidad pedido para el jefe narco, lo que permitiría (recién a partir de allí) tomarlo como antecedente jurídico impidiendo futuras liberaciones.
El sistema uruguayo establece que cuando se presenta un recurso de inconstitucionalidad éste debe ser elevado a la Suprema Corte de Justicia para que ésta resuelva. Pero en ese lapso el indagado no podrá permanecer detenido. Este artilugio había sido reiteradamente utilizado incluso en los juicios de militares investigados por delitos muy graves. Y esa fue la explicación que dio el Fiscal de Corte Jorge Díaz, para justificar lo acontecido. Díaz sostuvo que la liberación no dependió de la Fiscalía ni del Juez, sino de la Constitución. Sin embargo la explicación que posteriormente dio uno de los Ministros de la Suprema Corte en cuanto a que pasarán largos meses antes de que el organismo se expida con una sentencia, deja abierta la posibilidad a una oleada de recursos similares.
La medida tomada por el Juez Vital Rodríguez en la ciudad de San Carlos ayer, dejó petrificada a la policía que había realizado una paciente búsqueda del delincuente que ahora no se sabe dónde está. Incluso puede dejar el país porque sus documentos no están retenidos.
El estupor y el malestar se dio cuando el delincuente conocido como "el buñuelo" volvió a la libertad siendo sospechoso de haber asesinado a tres sujetos en los últimos tiempos por disputas de territorios que mantienen los narcos en zonas de Maldonado.
Otros dos narcos también habían sido apresados incautándose automóviles, dinero y cientos de dosis de pasta base, así como documentación, armas y dinero en efectivo.