Organizaciones ambientalistas siguen convencidas de que el contrato que unirá a nuestro país con UPM, contiene párrafos gravísimos en cuanto a episodios futuros. Advierten que la obligación de comprar energía a UPM, podría llevar a UTE a sustituir la que genera a U$S 20 el megavatio/hora por una compra a un valor de U$S 72.
Para los sectores que han lanzado el alerta, la utilización por parte de UPM de agua subterránea no es lo más grave, sino que los vertidos se realizarán en una zona de aguas quietas en la parte final del lago de Baygorria con un doble perjuicio: por un lado el vertido en zonas quietas es mucho más peligroso que en los lugares donde el río corre y por otro lado será imposible reiterar los mecanismos actuales por los cuales se acumula agua en esas zonas para hacer crecer el nivel de la represa de Baygorria cuando no hay suficientes lluvias.
Además UTE se obligará a comprarle energía a UPM y podría llegar a darse el caso de que deje de generar energía a un costo aproximado de U$S 20 por megavatio/hora para pasar a comprarla a U$S 72.
Los sectores también descargan su enojo con la Dinama que no hizo ningún tipo de consulta sobre el uso del agua subterránea, ya que los estudios no tienen "coherencia interna" porque para el mismo parámetro se dan tres o cuatro valores diferentes.
A su vez el acuífero donde se instalará la planta, tiene un rendimiento relativamente bajo y advirtieron sobre la cantidad de fósforo que se verterá al río Negro.