Profesionales que trabajan en forma directa o indirecta con la primera infancia fueron responsables de brindar una jornada de capacitación al tiempo que entregaron herramientas de conocimiento para abordar esta temática.
La charla se denominó “Creciendo con Pantallas” y tuvo que ver con el impacto en la adquisición del lenguaje, manejo del cuerpo, vínculos y aprendizaje escolar y se contó con el apoyo de la Intendencia de Soriano y el INAU. La concurrencia fue importante sobre todo de aquellos que en la cotidianeidad trabajan con los más pequeños.
Las expositoras en esta ocasión fueron la Fonoaudióloga Juana Canosa; Maestra y Psicomotricista Ana Cerutti y Maestra y Psicóloga Alicia Musso.
Los temas abordados pasaron por lo que tienen que ver con: “Prácticas de crianza en la sociedad actual”.
“Creciendo entre pantallas: Oportunidades, amenazas y desafíos”; “Desarrollo Infantil de 0 a 3 años y las pantallas: Incidencia en la construcción de la corporeidad, espacio-tiempo”; “Cómo juegan las pantallas en el desarrollo del lenguaje de 0 a 3 años” y en diálogo con los participantes se trató el tema referido a “Beneficios de las pantallas y cómo minimizar riesgos”.
La Exposición
Ana Cerruti señaló que existen varias cosas importantes que se han venido impuesto en estos tiempos y lo trascendente es encontrarse con otros para saber lo que está pasando porque no es fácil ser padres, nunca lo ha sido, dijo, pero ahora se plantean otras situaciones en esta sociedad exigente, compleja que apura tener otras herramientas.
“Hay que tratar de pedir ayuda cuando uno está desbordado con los chicos y vemos que la única solución que encuentra es darle el celular para que se tranquilice. Ahí es necesario pedir ayuda, acercarse a un profesional, compartir la inquietudes con otros padres que tal vez están pasando igual situación para ver cómo encontrar caminos”.
La profesional sostuvo que lo más importante es que a los niños se les permita jugar, usar la creatividad algo que se ha ido perdiendo de a poco y no es saludable.
Añadió que los vínculos entre los adultos y los niños se ha tornado compleja en la medida que “muchas veces nos confundimos y queremos ser amigos de los hijos, tenemos que ser padres. Los amigos son otra cosa y tienen otra función. La puesta de límites está en crisis. Tenemos que acostumbrarnos a decirles desde pequeño esto se puede y aquello no, sostener el no, y esto significa poner el cuerpo, tener disponibilidad, y no es fácil sin maltratar”.
Por otro lado Cerruti recordó que cuando surge la televisión los padres comenzaron todos a preocuparse, se hicieron varios estudios, pero finalmente no tuvo mayores dramas. Pero, como sociedad estamos teniendo muchos problemas sobre todo en lo que tiene que ver con la convivencia.
La televisión ha tenido un proceso, no es responsable exclusiva, así como tampoco lo son las otras pantallas como celulares, tabletas, ni las computadoras de la crisis de la socialización. Sí han venido avanzando de una manera vertiginosa estos elementos y el efecto no es bueno. En algunos casos se puede llegar hablar hasta de adicción. Si no tenemos el celular con carga es todo un tema y nos sentimos como que nos falta algo. Los celulares son muy importantes para la comunicación, nadie lo niega pero ha llegado a ser un objeto imprescindible casi como una parte de nuestro cuerpo”.
Alicia Musso
La profesional por su parte hizo mención al “mundo moderno en el cual estamos inmersos, que ha traído muchas nuevas y se hace necesario reflexionar sobre este efecto para entre todos, con dudas, preguntas y respuestas encontrar y construir algunos caminos para poder trabajar en pro de la salud integral de los más pequeños.
El tema es que las pantallas, de PC, celulares, tabletas, televisión, están formando parte de nuestra vida “Es inevitable que la tecnología nos rodee y más allá de la forma en que la manejemos, lo que tenemos que hacer es ver cómo influye en las pautas de crianza y en el desarrollo integral de la personalidad del niño pero también del adulto”
Musso destacó también la importancia de los límites tanto en lo que tiene que ver con los bebes, niños y adolescentes “no se puede permitir que la atracción por una pantalla no importa de qué, altere la rutina cotidiana. La vida debe tener ritmos propios, variados donde puede estar incluida la dispersión, el momento de disfrute, pero no puede, la tecnología, acaparar todo nuestro tiempo logrando que el mundo virtual sea más importante que el que nos rodea y podemos tocar”, concluyó.