Lo interesante de todo esto es que Jenny, que es arquitecta, siempre tuvo un interés especial por la decoración y tras el nacimiento de los trillizos, junto a su esposo vieron la necesidad de poner en marcha otro nuevo emprendimiento.
El comercio está ubicado en San José entre Convención y Ferreira Aldunate, donde la gente puede encontrar artículos no tan tradicionales, regalos especiales, pero además le está dando la participación a dos artesanos de Mercedes, esperando que algunos otros también puedan sumarse con creaciones diferentes.
Contó que hace algunos años su hija Martina, que hoy tiene 13, le pedía siempre tener un hermanito y en el momento en que termina su carrera como arquitecta, queda embarazada, pero la sorpresa fue que llegaron tres: Francisco, Manuel y Guadalupe, que hoy tienen 5 años. La dinámica de la familia cambió y se pensó en un emprendimiento donde Jenny pudiera explotar esa otra veta que era la decoración, sugerir nuevos elementos, cambiar muchas veces no sólo las líneas de un espacio, sino también hacer el aporte para que el color combine con los objetos que se pongan en un lugar.
En la última edición de la revista “Paula” en la página 7 se hace referencia a este comercio, bajo el título “Para Hurgar”.
Con el deseo de encontrar artículos que identificaran a su propuesta, se contactó con Hugo Collado que le fabrica en exclusividad una línea de macetas de hormigón pequeñas, la que además llevan cactus o suculentas. Ahora está incursionando en otras propuestas como percheros y otros elementos que próximamente también comenzarán a venderse en Montevideo.
En tanto, su mamá, Julia Viera, le comenzó a fabricar carpitas en tela para niños, buscando que el chico vuelva a los juegos de otras épocas y han tenido excelente aceptación. También almohadones con forma de luna, de nubes y otras ideas que poco a poco van surgiendo y hacen la diferencia.
Es su deseo continuar incorporando alguna otra artesanía de gente de Soriano, ya que el lugar es muy visitado por las novedades que presenta.