Hasta el 30 del corriente en Casapuerta podrá visitarse la muestra fotográfica del artista William Ramírez, que fue habilitada anoche en el marco de la propuesta sobre “Arte funerario” que también tuvo la charla del arquitecto Eduardo Montemuiño, quien se refirió principalmente a las obras que existen en el cementerio de Mercedes.
La propuesta se enmarca en lo que fue el encuentro de Escultores en Palmar y en la continuidad de la Ruta de las Esculturas.
Sobre la importancia que tiene el arte funerario en una sociedad, el profesional dijo que todo está vinculado en cómo nos comunicamos a través de lo que vemos, porque no es un arte contemporáneo, sino que es de todos los tiempos. Se aprecia con la óptica de hoy, pero pertenecen al siglo XIX, XVIII y más alejado aún.
Se considera que esta transformación del arte es una continuidad del tiempo, lo que ahora se aprecia con otra mirada.
Agregó que “desde que el hombre está sobre la tierra ha trasmitido su permanencia y su sed de eternidad a través de formas, expresiones desde la cueva de Los Cob en Francia, a los cementerios donde con sus obras se puede representar el poder económico de una minoría o la ausencia del resto que no puede expresarse”.
Consultado sobre el cementerio de Mercedes y las obras que allí se aprecian, señaló que tiene una gran riqueza, es el lugar con mayor colección de obras de Del Vecchio. Considera que no hay un cementerio mejor que otro, sino que hay una diferente expresión, porque las esculturas llegaban en barco, pero se transformaban luego en algo diferente porque tenían una impronta para un destinatario local.
Sostuvo que a través de las esculturas se hacía notar la emigración, porque era un pedazo de tierra que se traían de su país y se tenía la costumbre de elegir antes de fallecer lo que querían ubicar como mensaje a la eternidad.
Hoy no es común ver este tipo de esculturas realizadas en nuestra época y eso se debe a que el ser humano -explicó el arquitecto- se transforma, agregando que por ejemplo, en algunos países como Alemania, se utilizan lápidas digitales y en algunos casos se materializan en 3 D al lado de quienes van a visitarlos. Agregó que son formas de expresión diferentes y en la actualidad en Bolivia hay un escultor que realiza los trabajos, pero enfocándolos en la época actual con celulares, lentes oscuros, jeans y es tan contemporáneo como otra obra donde se representa a un hombre con corbata en el siglo XIX. Los cementerios de Paysandú, Salto, Mercedes, el Central de Montevideo, son parte de una ruta de turismo, llegando personas de diferentes partes del mundo para apreciar la riqueza escultórica y patrimonial que tiene cada uno de ellos. Los cementerios uruguayos son muy visitados porque muestran un momento diferente a los europeos, ya que aquí hay obras que se pudieron pagar y no pudieron ser ubicadas en otros países debido a los costos.
Finalmente, Montemuiño indicó que Uruguay tiene una gran riqueza en el patrimonio funerario donde una forma de apreciarlo es cómo artísticamente están expresados.