La competencia de honestidad que se desató en todos los partidos a partir del caso Sendic ha trepado a límites impensados.
Ahora será la JUTEP la que investigará a jerarcas que contraten familiares, según lo expresó un comunicado en el que les exhorta a corregir de inmediato estas situaciones.
El organismo se comprometió a realizar un seguimiento de los casos ya detectados, pero se estima que en cualquier momento pueden aparecer desagradables sorpresas en cualquiera de los partidos.
La JUTEP exhortó a las autoridades a reducir el mecanismo de la designación directa buscando asegurar la transparencia y la selección en base a la capacidad.
La Junta recordó el alcance de un decreto del año 2003 que prohíbe el acceso de familiares de jerarcas de oficinas públicas hasta el segundo grado de consanguinidad, es decir abuelos, padres, hijos, nietos y hermanos o afinidad (suegros, cuñados, yernos, nueras, abuelos, hijos y nietos del cónyuge).
La ley mencionada parece haber ido demasiado lejos y ya ha tenido críticas en el sentido de que puede haber casos en los que se justifique el ingreso de un familiar en razón de su capacidad intelectual, como contrapartida a los excesos que se han estado dando en varias Intendencias y que se sigue extendiendo a otras reparticiones del Estado.