El banco suizo Heritage realizó la denuncia penal y comunicó la situación a la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay, luego de detectar “un manejo irregular” en las cuentas de unos 50 clientes no residentes en el país.
La indagada es una alta ejecutiva del banco que tenía acceso a información de privilegio, según informó la revista Caras y Caretas, que dio a conocer el caso. Los damnificados son en su mayoría ciudadanos argentinos.
La jueza María Helena Mainard ordenó un embargo genérico y el cierre de fronteras para la indagada. Según informó el diario El País, la investigación está siendo llevada por la fiscalía de delitos económicos, además de que el Banco Central realiza sus propias pericias para conocer el alcance de la maniobra.
Fuentes allegadas a la investigación judicial informaron a Montevideo Portal que la maniobra consistía en falsificar documentación de los clientes para justificar retiros y maquillar la utilidad de las inversiones.
Además, señalaron que se está trabajando para conocer el monto de la estafa. Si bien el embargo que pesa sobre la indagada es de 3.5 millones de dólares, podría tratarse de una suma que supere los 15 millones.