Una reunión celebrada ayer con representantes de los carniceros del litoral del país, contó con la presencia de la Vicepresidenta Lucía Topolansky y el Senador José Mujica, quienes estuvieron acompañados por el diputado Enzo Malán.
El propósito de la reunión era explicar al ex primer mandatario y a la actual vice, la situación de desamparo que argumentan los carniceros en cuanto a la imposibilidad de elaborar chorizos, en razón de las disposiciones que establecen la obligatoriedad de que las facturas deben ser procesadas en chacinerías.
Los carniceros explicaron algo que la pareja conoce a fondo y es que la imposibilidad de utilizar las excedentes en la fabricación de embutidos, les obliga a tirar una gran cantidad de excedente y a la vez les recorta las ganancias.
La reglamentación que prohibe la elaboración en carnicerías, está basada en una protección de higiene, habida cuenta de denuncias que oportunamente surgieron sobre la poca calidad que evidenciaban algunos embutidos de bajo precio, lo que llevó a una fiscalización que los comerciantes consideran demasiado rígida.
Si bien las carnicerías elaboran y venden chorizos artesanales, no hay una reglamentación que los ampare, por lo que aspiran a que por la vía parlamentaria se encuentre una salida al tema.
Mujica y Topolansky indicaron que se está trabajando en una iniciativa a la luz de la voluntad de solución que existe en buena parte del parlamento.
Por lo demás, los visitantes aprovecharon para dar sus opiniones sobre la crisis del campo, en las que se reiteraron conceptos adelantados estos días.
La nota saliente la dio el ex mandatario cuando expresó que los productores no guardaron en los tiempos de las "vacas gordas" y ahora le están reprochando al Estado lo que no hicieron ellos.
De cualquier manera "estoy trabajando por los tamberos, pero no es lo mismo. Uno que trabaja 200 cuadras que son de él, a otro que trabaja 100 cuadras arrendadas, los dos son tamberos y los dos son casos bien distintos".