La película "Escape de Alcatraz" protagonizada por Clint Eastwood y que superó el récord de taquilla, reflejó hace algunos años el escape más espectacular de la cárcel más segura del mundo convertida en una leyenda.
El 12 de junio de 1962 tres presos escaparon de la prisión de alta seguridad lanzándose al mar con ayuda de una balsa. Los cuerpos de Clarence Anglin, su hermano John Anglin y Frank Morris nunca se hallaron y el FBI los dio por muertos oficialmente.
Sin embargo, 55 años después una carta parece cambiar la historia. Hace unos años un estudio probó que la fuga de Alcatraz pudo haber tenido éxito aunque sólo si se daban determinadas circunstancias y una hora muy concreta en que las corrientes se movilizaran de determinada manera hacia territorio norteamericano.
La carta, supuestamente escrita por John Anglin, sostiene que tiene 83 años y padece cáncer. Explica que "los tres pudieron escapar aquella noche y promete que si anuncian en televisión que iré a prisión por no más de un año y que tendré atención médica, les dejaré saber el lugar exacto donde estoy". Durante este tiempo el FBI examinó la carta en búsqueda de huellas dactilares, el ADN y el tipo de lectura, pero los resultados no fueron concluyentes.
Alcatraz comenzó su vida como una fortaleza militar y prisión en la década de 1850, y mantuvo desertores unionistas y simpatizantes confederados durante la guerra civil.
Luego fue adquirida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en 1933 y se abrió como una penitenciaría en 1934. En muy poco tiempo se convirtió en el hogar de algunos de los criminales más infames en la historia del país, gente como Al Capone o el mafioso Whitey Bulger.
Sin embargo, y contrariamente a la percepción popular, la instalación no era explícitamente un depósito para los criminales más peligrosos. Alcatraz se usó más como un destino para los reclusos más problemáticos en el sistema correccional, aquellos que causaban peleas con frecuencia o habían tratado de huir en repetidas ocasiones.
La fuga de 1962 ayudó a acelerar el cierre de la prisión en 1963, ya que provocó una investigación que arrojó luz sobre el mantenimiento en curso y los problemas estructurales en el complejo. Alcatraz hoy es un museo y una gran atracción turística, aunque una carta reabre el viejo mito que puede acabar con el último de sus reclamos, la cárcel inexpugnable, quizá no lo fue tanto.