Julio Lambrosquini es productor lechero de la zona de Egaña, de baja escala; tiene 122 hectáreas y dos empleados trabajando.
Como integrante del sector agropecuario valoró como fundamental el hecho de que “se haya centralizado en el departamento de Soriano, un movimiento tan importante. Estas son las bases de lo que se inició en Paysandú días atrás y es otro eslabón para asistir en forma masiva al departamento de Durazno en próximo 23”.
Tenemos que demostrar que estamos unidos, que “no somos revolucionarios, no cortamos rutas como en otras partes del país, no lo vamos a hacer, no vamos a quemar cubiertas, pero lamentablemente tenemos que hacer estas movilizaciones”.
Sostuvo que cada instancia se realizará en forma pacífica, que cada una de ellas fortalece a los productores y “los gobernantes de turno deben darse cuenta y recapacitar sobre lo que está pasando en el país”.
A los productores de esta zona del país, dijo Lambrosquini, les preocupa el costo de producción, esto es la energía eléctrica, el combustible, los impuestos desmedidos, cada movimiento que se haga repercute en toda la producción.
Si una empresa que se encarga de hacer raciones, utiliza energía eléctrica, sube, el costo va a parar al consumidor y los niveles de rentabilidad son cada vez menos, explicó.
“Todos sabemos el valor de la leche y que dependemos de los precios internacionales. El mercado interno nos favorece pero es un 25% contra el 75% del de exportación y lamentablemente hemos tenido una gran caída. Venezuela nos debe plata, hay quesos que se vendieron y no se han podido cobrar y todo ello va en detrimento del productor”, concluyó.