Los Ministerios de Vivienda y Medio Ambiente y el de Salud Pública, siguen oponiéndose a la aprobación de cuatro eventos transgénicos para uso comercial. El Presidente Vázquez otorgó la autorización pese a que los Ministros argumentan que no hay suficientes estudios como para tener una idea clara a efectos de tomar decisiones.
Mientras la Asociación Rural del Uruguay felicitó al Presidente Vázquez por lo que considera "sensibilidad y diligencia" a darle paso a un pedido hecho en el pasado mes de noviembre, la Ministra Eneida De León se consideró desautorizada por el presidente que se había manifestado contraria a la aprobación. La gremial rural había argumentado la necesidad impostergable de que los transgénicos a consideración del Gabinete Nacional de Bioseguridad, fueran aprobados. En el debate, estaban enfrentados Medio Ambiente y Salud Pública por un lado y Ganadería, Agricultura y Pesca por otro. Las cuatro nuevas semillas son dos variedades de soja y dos de maíz que implican el ingreso masivo de un nuevo agroquímico a Uruguay (el Dicamba) que se sumará al glifosato para ser usado en forma extensiva.
El Dicamba es más potente para acabar con las malezas pero es bien tolerado por estas nuevas variedades de transgénicos.
El Ministerio de Vivienda y Salud Pública, se había opuesto a la liberación de esas cuatro variedades, después de analizar que como transgénicos en sí mismos pueden ser positivos pero se desconoce qué ocurre cuando se liberan en el ambiente. Al no haber suficientes estudios como para saberlo, se consideró necesario que la Universidad de la República también se sumara a los estudios para arrojar tranquilidad a todos los actores.
En 1996 Uruguay se había ubicado entre los primeros países en aprobar la liberación al medioambiente de la soja Roundup Ready de Monsanto que presentaba la novedad de ser tolerante al glifosato.
Los Ministerios de Industria, Relaciones Exteriores y Economía, también dieron su opinión favorable a la aprobación.