Sin esperanzas, pero con la certeza de continuar la búsqueda hasta el final, llegó anoche a Argentina el avión ruso Antonov, una superestructura que aterrizó en el Aeropuerto de Comodoro Rivadavia con un vehículo sumergible teledirigido denominado Pantera Plus, que a partir de mañana domingo podrá sumergirse hasta una profundidad máxima de 1.000 metros con un sonar capaz de escanear el fondo del mar.
Por otro lado, estaba prácticamente a punto la puesta en condiciones del buque Sophie Siem, en el que se adaptó un minisubmarino que ayudará a la tarea de rescate.
El Antonov por su parte, es el cuarto avión más grande del mundo. Mide una cuadra de largo y pesa 175 toneladas.
El Presidente Macri se hizo presente en el Comando de la Armada, dirigió unas breves palabras a la opinión pública y en particular a los familiares de los tripulantes, pero la tensión siguió en aumento con una profunda decepción e indignación de los familiares por supuestas demoras y falta de información veraz en las comunicaciones dadas.
Se descuenta que habrá destituciones en la cúpula del arma, pero ello no ocurrirá hasta después de finalizar una "profunda investigación" según lo anunció el primer mandatario.