Lilián Abracinskas insinuó que la postura contraria al aborto esgrimida por el Presidente de la República, ha de estar detrás de la poca difusión que ha tenido la aplicación del protocolo legal, lo que también puede estar sumado a una cultura en la que las personas que desean interrumpir su embarazo, prefieren evitar el periplo de consultas y exposición semi pública, ya que el trámite termina en la receta del Misoprostol que se está vendiendo en las calles como un medicamento común.
Es más, traído desde la Argentina donde una caja tiene un costo de 2.000 pesos uruguayos abarcativo para cuatro dosis, su venta reporta cuantiosas ganancias para los vendedores que multiplican por cuatro la inversión.
Abracinskas dijo que hay una carencia de la ley sumada a decisiones personales, pero que se detectó que Mercedes, Castillos y Young con cien por ciento de profesionales objetores, es decir resistentes en su totalidad, al protocolo establecido por la ley.
Las personas que viven en esas localidades deben trasladarse a otros departamentos, lo que implica a la vez un problema más (además del económico).
Los servicios están siempre en las capitales departamentales, no están en las localidades chicas y en los casos como Soriano, por lo general se derivan a Montevideo.