Pyonyang sostiene que los misiles lanzados pasan por encima del espacio aéreo japonés donde la nación nipona no tiene soberanía. De cualquier manera implica una notoria amenaza que se suma a los anuncios de la agencia norcoreana KCNA. "Ya no es necesario que Japón exista cerca de nosotros (...) una bomba nuclear debe hundirlo en el mar".
El enojo de Corea del Norte fue provocado por el apoyo que Japón y Corea del Sur dieron a las sanciones impulsadas por Estados Unidos contra el gobierno de Pyonyang.
El vocero de la agencia norcoreana acusó a ambas naciones de "traidores" y "perros de Estados Unidos".
"Por tanto, -agrega- este grupo pro-estadounidense tiene que ser severamente castigado y liquidado por un ataque de fuego del cual no sobreviva".
El gobierno norcoreano -agrega- "ha considerado necesario asestar un golpe contundente con el uso de una bomba nuclear para hundir el archipiélago japonés." El gobierno de Tokio lanzó un alerta a su población, después de confirmar que el misil sobrevoló el archipiélago, pero no hubo ninguna declaración de respuesta.