Heber Galli, en su carácter de presidente del Banco de Previsión Social, negó de manera contundente que el déficit que presenta el BPS para el año próximo se deba a una mala gestión administrativa.
El organismo tendrá que pedirle al Estado 568 millones de dólares para financiar el pago de jubilaciones y pensiones a todos los pasivos del país.
Galli dijo que el déficit está justificado por una reducción de los ingresos y un aumento en las erogaciones por prestaciones.
Mientras esto ocurría en el Parlamento donde Galli fue convocado por la Comisión respectiva, Víctor Olmos, presidente de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS) afirmó que el déficit del banco se debe a la mala gestión de las autoridades, tanto en recursos humanos como en gastos y tercerización del servicio de certificaciones médicas.
En consecuencia, la Comisión de Seguridad Social de Diputados escuchó dos campanas que sonaron bien distintas. En setiembre el Banco devolverá 3 mil millones de pesos por concepto de FONASA, cifra que recaerá en 137 mil personas .