El Presidente destacó el fuerte marco institucional de Uruguay, confirmó su viaje a Nueva York y pronosticó total normalidad en la continuación del gobierno. Reconoció el compromiso y la responsabilidad de Sendic al presentar su dimisión, aclaró que la renuncia lo tomó por sorpresa, negó que hubiera incidido en ella y prometió reglamentar el uso futuro de tarjetas y viáticos.
"Nos podemos sentir plenamente orgullosos de la institucionalidad democrática, la separación de poderes y el respeto a la Constitución y a la Ley", dijo ayer a la mañana el Presidente enmarcado por la totalidad de su gabinete ministerial y funcionarios de la Presidencia.
Aclaró que se enteró de la renuncia tras el Plenario del Frente Amplio y que por tanto en ningún momento la solicitó. La aclaración fue hecha -dijo- ante una tergiversación de la realidad, una vil mentira, contenida en un título de un medio de comunicación que expresó lo contrario. Tras ratificar sus declaraciones sobre lo que calificó de brutal ensañamiento contra el Vicepresidente, consideró que será para el gobierno un honor trabajar con Lucía Topolansky, por su experiencia en la vida política del país, "profunda conocedora del sistema político y con una vastísima experiencia que le ha permitido lograr acuerdos significativos".
Tras confirmar que viajará a la ONU (una instancia que había quedado suspendida días pasados), anunció que el Secretario y el Prosecretario de la Presidencia, redactarán una resolución para que los funcionarios del Poder Ejecutivo con cargo político, rindan cuentas de los gastos y que el remanente se restituya al erario público. Reconoció que no es de fácil instrumentación y al referirse a las tarjetas y su abuso, dijo que "hace tiempo que estoy pensando en ello pero no hay marco legal, aunque de alguna manera se tiene que hacer".