En octubre en presentará en Casa de la Cultura una interesante muestra plástica realizada por un mercedario quien desde hace muchos años está alejado de la ciudad.
Roque Gastón Andino Burgos se vinculó con el arte desde hace muchos años, pintando, dedicándose a las letras y como instructor de biodanza.
Hace algunos años, los médicos le diagnosticaron la enfermedad de Parkinson. Mas allá de alejarlo de los pinceles, él los tomó con más fuerza y se adaptó a lo que le deparaba la vida, buscando mostrar que “sí se puede”. Le ha permitido desarrollar potenciales adaptando el material de pintor a sus dificultades, aprendió a utilizar ambas manos y utiliza diferentes materiales.
Su enfermedad fue diagnosticada en forma precoz, a los 48 años y a partir de allí retomó el arte desde otro lugar, observándose eso en sus obras que tienen pinceladas vivas y con diferentes colores.
Andino Burgos pinta lo que siente y crea con diferentes estilos como sicodélicos, arte africano, geométrico-abstracto, constructivista-abstracto y cuando está en un proceso creativo pinta durante horas.