La falta de anuncios por parte de UTE, y la conjunción de varios factores que aceleraron la crecida del río obligó a las primeras evacuaciones y a un desordenado traslado de enseres donde no se habían tomado las precauciones. El nivel en el lago de la represa está en más de 41 metros pero Palmar desde el viernes estaba sin información.
Con culpas compartidas la situación se agravó en Mercedes. Desde el viernes UTE no emitía información clara sobre la situación de la represa que según se dijo, estaba sin personal.
Así las aperturas de compuertas se conocieron de golpe, mientras en la madrugada del domingo comenzó a llegar un fuerte contingente de agua que terminó de inundar la rambla.
El Club de Remeros, paradores y fincas particulares fueron fuertemente afectadas por la inundación, al punto que debieron retirarse los enseres ayer en forma desordenada y urgente.
En el mediodía se actualizó recién la página de UTE, con los datos respectivos, mientras el Comité de Emergencia se reunió en el mediodía de ayer para emitir el primer comunicado donde alerta de una situación que ya estaba en etapas avanzadas.
Personal de tránsito fue destinado a demarcar zonas para impedir el ingreso de vehículos, constatándose 30 personas desplazadas de sus hogares, con un total de 11 familias, cuyos traslados se efectuaron con personal del Batallón de Infantería, con la coordinación del Departamento de Acción Social y Familia de la Intendencia y el Mides.
Al mediodía de ayer el río crecía a 5 centímetros en la hora con una altura de 5,55 metros, mientras el informe emitido por la central de Palmar, indicaba un aumento entre hoy y mañana de 1,30 m., llevando la marca a cerca de los 7 m.