El ex Presidente José Mujica lamentó que una ley pudiera ser "matada" burocráticamente y aseguró que se están poniendo palos en la rueda, para que la ley que legaliza la venta de marihuana deje de cumplir su objetivo aún cuando no quede abolida. La versión de que en el fondo hubo una colisión entre Tabaré Vázquez y Mujica sigue latente.
Cuando el ex Presidente expresó que "esto del cierre de cuentas lo arreglás sí o sí y lo resolvés porque de lo contrario va a quedar trancado el Parlamento y no va a salir nada", las miradas de los observadores se posaron sobre el equipo económico.
La furia de Mujica estaba dirigida especialmente al Ministro Astori, a quien aparentemente responsabilizó por el tema de los bancos, que prohiben la operativa de las farmacias en la venta de marihuana en razón "de disposiciones internacionales".
En el horizonte estaba latente la situación de algunos estados norteamericanos donde la legalización de la marihuana rige aún cuando esas disposiciones bancarias son las mismas en todo el mundo. Molesto con las medidas, Mujica dijo que "esto del cierre de cuentas a las farmacias lo arreglás sí o sí", una expresión de la que posteriormente se arrepintió. El ex Presidente sostuvo ayer que "tal vez tiré la bronca, tal vez se nos fue la mano, porque no medí las palabras y dije trancar, en el sentido de demorar y no de sabotear. Yo no quiero pensar que deliberadamente se está favoreciendo al narcotráfico", pero aseguró que sus dichos son una forma de llamar la atención. "A algunos les puede molestar, pero a mí me molesta más que dejen morir un experimento que despierta simpatías en el mundo", finalizó.