Como se ha anunciado el próximo lunes a las 21 horas por Canal 10, con el mismo jurado y el mismo conductor, Diego González, pero con una nueva camada de concursantes vuelve MasterChef, segunda temporada.
Gonzalo Rodríguez Blanco, será quien represente al departamento de Soriano en esta instancia competitiva. Se trata del Sicólogo mercedario, hijo de Alarico Rodríguez, que estará intentando salvar las pruebas para quedar entre los participantes que competirán por el primer premio y llegar a ser el maestro de la Cocina. Gonzalo también trabajó como encargado de relaciones internacionales de una empresa importadora, fue Gerente de Divino Punta Carretas y fue dueño de un bazar en la capital del país.
Entiende que es muy difícil porque hay miles de personas inscriptas pero comprende que lo que importa es arriesgarse sobre todo cuando ese riesgo es por algo que “lo apasiona”.
Dice ser cocinero “casero” no profesional y por tanto este evento le produce adrenalina máxime cuando hay cámaras, luces, tiempos, que “en casa no lo tengo”.
El mensaje que tiene para dar es “que hay que luchar por lo que se quiere y por lo que le gusta, si no sale como uno lo soñó, no importa, al menos se intentó. Así es la vida. Divertirse es la consigna. Voy a eso. A disfrutar y ver si puedo lograr quedarme. El nivel de exigencia es mayor a la edición anterior y los aspirantes son más”.
De acuerdo a lo expresado por los organizadores del reality “el nivel será más alto. La exigencia, máxima. Esta nueva generación de cocineros amateurs no puede tener equivocaciones de principiante: un error y estás fuera”, avisa con tono amenazante el francés Laurent Lainé, siguiendo una línea que ya venía bajando desde la producción y que avisaba que la vara se iba a levantar.
Para rematar, Lucía Soria dice: “No se trata de hacerlo con lo justo, no se trata de mediocridad. Se trata de la alta competencia, de no cometer errores: se trata de ser el próximo maestro de la cocina. Somos el jurado: exigente, implacable, justo”.
Con todo esto, está claro que los nuevos concursantes van a tener que dar lo mejor de sí para triunfar, pero también para asegurar la continuidad del éxito de MasterChef, que en su primera temporada hizo además de su primer ganador, el policía floridense Nilson, un nuevo fenómeno de popularidad.