Los principales puntos céntricos de las ciudades de Lincoln y Bragado, en la Argentina se iluminaron en la noche del domingo pasado después de que familiares y amigos de los tripulantes del avión desaparecido en San Fernando se reunieran con velas para mantener la esperanza de un regreso con vida de los protagonistas de la historia.
La nave se esfumó de los radares aeroportuarios cercanos a San Fernando en la tarde del lunes 24 del mes de julio y aún resulta un misterio dar con su paradero.
Tanto la Fuerza Aérea Uruguaya como la Armada Nacional trabajan en aguas uruguayas buscando la aeronave, luego que el Centro de Coordinador de Rescate de Ezeiza pidiera ayuda.
Gastón Juansolo, vocero de la Armada dijo que “se han establecido dos zonas de búsqueda una desde Paraje Punta Gorda en el kilómetro cero del río Uruguay hacia el sur la isla Martín García cubriéndolo con embarcaciones desde la sub Prefectura de Carmelo.
En tierra el personal a pie y en vehículos recorre la costa, buscando algún indicio.
Otra zona de búsqueda se ubica al norte de Paraje Punta Gorda hasta unas 15 millas al norte de Nueva Palmira.
Unos 18 funcionarios son afectados en la búsqueda, el río en esa zona es muy bajo como para usar embarcaciones con “sonares”.
La zona de Carmelo está incluida en la franja de posibilidades donde podría haber caído la aeronave”.