Para él, su familia y Ferrocarril eran su pasión. Recorrió todos los puestos de directiva de esta institución, nunca bajó los brazos. Trabajó con mucha gente y también en algún momento quedó solo.
Ni qué hablar que en algunas oportunidad sacó algo de su bolsillo para el querido club.
Alma mater de esta institución. Fue delegado, equipier, todo lo hacía de corazón, era un verdadero gladiador.
Lamentamos su deceso. Reitero que su casa y el club eran su país.
"Querido amigo, te fuiste terrenalmente, pero los amigos jamás te olvidarán".
A su familia y al club de sus amores Ferrocarril Oeste, las expresivas condolencias del momento. Descanse en paz querido "Pelecho".
Bautista Cresci Lamarque