Después de haberse dado por controlado el voraz incendio con la solidaria y decidida intervención de los vecinos que colaboraron con bomberos, policía y ejército, sobre la medianoche se reavivó el siniestro en Los Arrayanes y volvieron a tomar fuego áreas cercanas a las viviendas. Al cierre de nuestra edición sobre la hora 2 los bomberos continuaban trabajando en el lugar.
La solidaria y decidida intervención de los vecinos que colaboraron con bomberos, policía y ejército, permitió controlar el voraz incendio que afectó una amplia zona de más de veinte hectáreas. Un helicóptero especializado en combate y un avión tuvieron decisiva incidencia. El fuego invadió desde distintos ángulos favorecido por el viento y por momentos pareció incontrolable.
Momentos de desesperación se vivieron ayer en Los Arrayanes cuando decenas de fincas particulares se vieron expuestas a un riesgo inminente.
El fuego que avanzó desde la zona limítrofe con Ruta 2 en dirección al río Negro, dirigió el incendio hacia el centro poblado. De inmediato cientos de vecinos se sumaron a la acción de los efectivos, hasta que finalmente se pudo controlar sobre las 19 horas.
Ya el miércoles se había sofocado un primer foco en la zona de plantaciones forestales, que se reavivó ayer a la mañana. Testigos presenciales dijeron que desde poco después de las seis ya se vislumbraba un repunte del incendio que para el mediodía había cobrado dimensiones muy graves.
En total se quemaron más de veinte hectáreas y por fortuna las pérdidas fueron ínfimas.
Hubo un principio de evacuación con vehículos cargados con muebles pero el traslado no fue necesario.
La multiplicación de esfuerzos entre vecinos aportando agua, rastrillos y ramas, hizo que las llamas no se extendieran en las zonas más secas y de vegetación más intensa.