A su vez también analizó la situación que hoy vive el país y los desafíos que tiene la Iglesia por delante.
El Obispo, quien además es el presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay, dijo que “este año ha sido cargado de actividades con algunas especiales, pues inicié la cuarta visita pastoral a la Diócesis y el próximo año serán ocho las parroquias a las que concurriré, culminando en Carmelo.
En esa recorrida voy encontrando los dinamismos de búsqueda que hay en cada uno y sobre todo aquellos que están en el corazón de cada persona. Ese es un enorme desafío en una sociedad que hoy está fragmentada y los obispos del Uruguay estamos preocupados por ello, porque vemos que cada uno está en lo suyo y eso genera una sociedad dividida.
Hemos llevado adelante el Plan pastoral destacando la jornada Diocesana que se realizó el 24 de setiembre. Seguiremos adelante con esta propuesta en un plan de cercanía, descubriendo lo bueno, los dotes de vida y estamos en un tiempo donde se habla mucho de que hay que escuchar y esto se debe hacer con todos, apreciándose en la sociedad situaciones lamentables donde se juzga, se toca la autenticidad y por eso debemos construir entre todos, algo diferente”.
Tras ser consultado sobre los hechos violentos que se han suscitado en Argentina en las últimas horas, Collazzi afirmó que “yo creo que la violencia y el no escuchar generan la intolerancia y hay focos que arrancan desde el corazón humano que generan preocupación a todo nivel.
La intolerancia que hoy existe es enorme; en la Plaza de San Pedro vi en mi última visita una seguridad superior a la de otras oportunidades porque estamos continuamente amenazados por algo. También vemos situaciones que no son buenas a través de internet, hay intolerancia, perdemos la capacidad de discernir y en eso no se miden las consecuencias de los hechos. Hay hechos que hieren, yo mismo los he experimentado, porque se dicen cosas que no son ciertas y se hacen juicios de valor sin medir las consecuencias”.