158 millones de personas están habilitadas para ir el próximo domingo 4 a las urnas en un país fuertemente dividido entre la izquierda y la derecha. El actual presidente Lula Da Silva y el hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, presentan dos programas absolutamente distintos basados en la seguridad, el comercio, los derechos de la gente y la educación.
En Brasil pueden votar todos aquellos que tengan más de 18 y menos de 70, ya que a partir de los 16 y hasta los 18 y desde los 70 en adelante, quedan liberados y pueden votar siempre que manifiesten su voluntad.
Hace ya varios años que Brasil utiliza el sistema electrónico que permite registrar la identidad de todos los electores, evitar falsificaciones y difundir los resultados en tiempo récord.
Las encuestas dan a Lula candidato a ganar la primera vuelta y a la vez, una paridad total para la segunda vuelta o balotaje, que tendrá que disputarse el 25 de octubre.
Además de elegir el próximo presidente y el vice, se eligen diputados federales, representantes estatales, senadores y gobernadores.