La reconstrucción de la Fiscalía alega que el asesino puso las tres armas de los fallecidos en una mochila y se encaminó hasta no más de diez cuadras del lugar, alojándose en la finca de las calles Bulgaria y Rusia que alquilaba a la pareja de amigos.
A primera hora de la mañana del domingo fue a la peluquería, se cambió su look y pasó por la carnicería. Hizo un asado y agasajó a los propietarios de la vivienda, tras lo cual les contó lo que había hecho. Con la venta de dos de las tres armas realizó las compras y guardó el resto, aunque hay declaraciones encontradas.
El asesino dice que fue la mujer la que las vendió y ella sostiene que fue el asesino.
La Fiscalía formalizó al autor del crimen por "homicidio muy especialmente agravado" y a los otros dos por "encubrimiento".
Las penas respectivas demorarán varios meses en salir. Los tres estarán en prisión preventiva hasta el 3 de noviembre, día del juicio oral.