El gerente de la planta de silos de Calmer, Ing. Agrónomo Eugenio Pose, dijo que “lo que hemos apreciado hasta ahora nos marcan que serán pocos kilos por hectárea con rendimientos que pueden andar entre los 400 kilos, 700, 900, 1.200, 1400, muy variables según la chacra.
La cosecha comenzó muy lenta, con pocos camiones, esperando que en los días venideros se vaya afirmando. Todo hace prever que la perspectiva de cosecha sea la mencionada anteriormente; en algunos campos puede llegar a 1.500 kilos por hectárea, pero en otros será por debajo de los 1.000 kilos que es lo que se está viendo hoy.
Lo que estamos viendo en la soja es que no esta dañada, tiene buena calidad pero la chaucha tiene porotos de tamaño chico y eso no suma, no llegándose a los kilos esperados.
Esta situación ha sido generada por la falta de precipitaciones y el intenso calor que tuvimos en verano.
Las lluvias que llegaron la semana anterior fueron tardías para la mayoría, puede haber alguna soja sembrada tardíamente que pueda ser beneficiada, pero en los demás cultivos ya están cumplidos los ciclos, se están secando.
Esto generara menos movimientos de camiones, plantas de silo con poca actividad, derivando lo cosechado a puerto porque habrá menos volumen en general. Aunque aún nadie quiere adelantar cifras, la cosecha será por debajo de la mitad”.
Sobre la implantación de los cultivos de invierno dijo que Calmer tiene planes de cultivo de siembra de cebada con Malteria, con los contratos cubiertos, contando además con una lista de productores en espera para otros posibles negocios en cebada.
En mayo comenzará la siembra de trigo y cebada, habrá que esperar la decisión de los productores porque saben que todo es riesgoso y deben sacar varias toneladas por hectárea para cubrir los costos.