El caso de la bebé de 2 años que recibió numerosos balazos mientras era llevada por su padre en brazos, volvió a conmocionar a la opinión pública que no puede explicarse qué hechos pueden provocar una exagerada saña como para acribillar a una bebé, que anoche se debatía entre la vida y la muerte en el hospital Pereira Rossell. El padre, de 22 años, murió por las heridas y en el bolsillo de su pantalón fue encontrado un cargador Glock de los que usa la policía, lo que agregó al hecho otro elemento de confusión. El joven salió con la bebé en dirección a una panadería próxima a su casa y desde una moto en la que viajaban dos individuos, le efectuaron varios disparos.
El informe del Pereira Rossell habló de por lo menos cinco balazos en el cuerpo de la pequeña, mientras que otros informes periodísticos hablan hasta de 15.
El hecho ocurrió en el barrio Nuevo Ellauri, concretamente en las calles San Martín y Teniente Rinaldi.
El estado de la pequeña fue definido como "de extremo riesgo vital y gravedad extrema", haciéndose esfuerzos desesperados por salvarle la vida.